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Cobrar del exterior desde Argentina: el camino completo

8 min de lecturaFausto Chirino

Hace una semana puse en línea un producto para venderlo al mundo desde Mendoza. Pensé que lo difícil era el software. No: lo difícil fue entender qué pasa con la plata desde que alguien en otro país aprieta "pagar" hasta que aparece en mi cuenta, en blanco, sin que ARCA o el banco me hagan preguntas.

Esto es lo que hubiera querido leer antes de empezar. Está escrito para el que recién arranca: primer cliente afuera, primer producto, primera vez que escucha "Factura E". Si ya cobrás del exterior hace años, probablemente no aprendas nada nuevo acá.

Una aclaración honesta antes de seguir: todavía no recibí el primer pago. Este artículo cuenta el camino que recorrí para dejar todo listo, y lo que verifiqué en fuentes oficiales. Lo que falte lo voy a contar cuando pase.

Paso 1: ¿quién te paga, exactamente?

Parece obvio y no lo es. Hay dos situaciones distintas, y confundirlas te lleva a tomar decisiones equivocadas:

  • Cobrás como freelance. Tu cliente de afuera te paga a vos, directo, por un trabajo. Vos le facturás a él.
  • Vendés un producto. Una plataforma le vende a tu cliente y después te paga a vos. Vos le facturás a la plataforma, no al cliente final.

Mi caso es el segundo. ClientFlow cobra USD 12 por mes, pero yo no le cobro a nadie: uso una plataforma que actúa como Merchant of Record (en mi caso, Polar, una empresa de Estados Unidos). Eso significa que la plataforma es la que vende: cobra la tarjeta, se ocupa de los impuestos del país del comprador, gestiona reembolsos y disputas, y cada tanto me transfiere lo mío descontando su comisión.

¿Por qué elegí eso en vez de cobrar directo? Porque vender a treinta países implica treinta regímenes de IVA distintos, y eso no lo quiero administrar yo. Pago una comisión para no tener ese problema. Si sos freelance con dos o tres clientes, probablemente no lo necesites: tu situación es la primera, y la plataforma es solo el medio por donde te llega la plata.

Lo importante de este paso: saber a quién le vas a facturar. Todo lo demás depende de eso.

Paso 2: por dónde entra la plata

Acá me comí el primer bache. Cuando llegó el momento de conectar la cuenta de cobro, estaba a punto de abrir una cuenta en una app de dólares, porque "si cobro en dólares necesito una cuenta en dólares", ¿no?

No. Antes de abrir nada, miré qué me pedía el formulario. Pedía un CBU. Veintidós dígitos, una cuenta bancaria argentina común. La plata llega en pesos, convertida por la plataforma. No hay cuenta en dólares mágica, y no hacía falta abrir nada nuevo.

La lección es más general que mi caso: mirá qué te pide el formulario de cobro antes de contratar nada. Cada plataforma tiene su forma de pagarte, y la cuenta que abras "por las dudas" puede no servir para nada.

Otro detalle que cambió mi planificación: en mi plataforma el retiro es manual. La plata se acumula en un saldo y yo decido cuándo transferirla al banco. Eso no cambia lo que debés (lo que cobrás, lo declarás), pero sí te da algo valioso: tiempo para tener todo en regla antes de que entre el primer peso, en vez de correr a inscribirte con la transferencia ya hecha.

Paso 3: la factura

Si te pagan desde el exterior por un servicio, eso para ARCA es exportación de servicios, y el comprobante que corresponde es la Factura E. Lo que verifiqué en la página oficial de ARCA, para no repetir mitos:

  • Un monotributista puede exportar servicios y emitir Factura E. No hace falta ser Responsable Inscripto.
  • La Factura E se puede hacer en moneda extranjera o en pesos. Para saber si te pasás del límite de tu categoría, el monto en dólares se convierte con el tipo de cambio comprador del Banco Nación del día anterior a la emisión.
  • No hace falta inscribirse en el Registro de Exportadores.
  • Se emite desde "Comprobantes en línea", con Clave Fiscal, después de habilitar un punto de venta. Necesitás el identificador fiscal del cliente en su país.
  • Si estás en el Registro MiPyME con certificado vigente, no pagás derechos de exportación.

En mi caso, la factura va dirigida a la plataforma (empresa extranjera), por el monto de cada liquidación que me transfiere. No a cada usuario que pagó USD 12.

Paso 4: ARCA y el monotributo (acá está el error que casi todos cometen)

Arranqué convencido de que no tenía que inscribirme en nada hasta facturar más de doce millones de pesos al año. Lo había leído por ahí, sonaba lógico, y estaba completamente equivocado.

Los doce millones (el número exacto cambia cada semestre; a la fecha de este artículo es $12.009.410) no son un piso a partir del cual te inscribís. Son el techo de la categoría más baja, la A. Por debajo de eso no estás exento: estás en la categoría A.

La regla real es otra: si tenés una actividad habitual que genera ingresos, tenés que estar inscripto y facturar desde el primer peso. Un producto con un botón de "pagar" público es una actividad habitual. Una venta ocasional (vendés tu bici) no lo es.

Lo que sí es cierto, y es la parte útil: la obligación nace cuando empezás a cobrar, no cuando publicás. Tener una app en línea con un plan gratis y cero ingresos no te obliga a nada todavía. Pero el día que retire el primer pago, tengo que estar inscripto y emitir la factura correspondiente. No hay zona gris ahí.

Por eso el retiro manual del paso 2 importa: me permite ordenar las cosas en el orden correcto. Primero Clave Fiscal, alta en monotributo, punto de venta habilitado; después, y recién después, el primer retiro con su Factura E. Lo contrario (retirar primero y "después veo") es exactamente lo que te trae problemas con el banco y con ARCA.

Qué te da ser monotributista

Como pensaba que era solo un impuesto, no me había detenido a ver qué incluye. Incluye tres cosas:

  • El impuesto integrado, que unifica IVA y Ganancias en una cuota fija.
  • Aportes jubilatorios.
  • Obra social, que elegís vos.

Como freelance no tenés ninguna de las últimas dos por otro lado. Y además te da la constancia de inscripción, que te piden para alquilar, sacar un crédito o abrir una cuenta en dólares.

Si tenés un empleo en blanco además de tu actividad independiente, pagás solo el impuesto integrado, porque jubilación y obra social ya las aportás por tu empleador. La cuota baja muchísimo.

Cuánto cuesta

No te voy a dar un número porque depende de tu categoría, de tu provincia (algunas suman Ingresos Brutos a la misma cuota) y de si tenés empleo. Lo que sí te recomiendo es el simulador oficial de ARCA: es público, no pide login, y en cinco preguntas te dice tu categoría y cuánto pagarías por mes. Hacelo antes de decidir nada.

La cuenta que hice yo es simple, y no es para evitar nada: ¿cuántos clientes pagando USD 12 necesito para que la cuota se pague con el producto y no con mis ahorros? Ese número me dice si el proyecto se sostiene. Y me marca el momento de hacer el alta: antes del primer retiro, con la cuota ya cubierta por lo que generó la app. Es planificación, no una forma de zafar.

Paso 5: lo que le preguntás al contador

El alta es gratis y se hace en línea. No necesitás contador para eso. Lo necesitás para las tres o cuatro preguntas que no tienen respuesta clara en internet. Las mías, por si te sirven:

  1. Si mi cliente es una plataforma extranjera y la plata llega ya convertida a pesos, ¿cómo se documenta eso frente a una Factura E en dólares?
  2. ¿Qué código de actividad corresponde a vender software por suscripción?
  3. En mi provincia, ¿cuánto se suma a la cuota nacional?
  4. ¿Cuándo conviene darme de alta: ahora o con el primer pago?

Un consejo para elegir contador: buscá uno que ya tenga freelancers que cobran del exterior. Preguntale directamente si tiene clientes que hacen Factura E a plataformas de afuera. Si duda, seguí buscando. Los que viven de ese nicho te resuelven todo esto en veinte minutos; los que solo llevan comercios locales te van a hacer perder tiempo.

Lo que todavía no sé

No recibí el primer pago, así que no puedo contarte cómo se ve la transferencia en el banco, cuánto se pierde en el cambio, ni si el contador me hace corregir algo de lo que escribí acá. Cuando pase, actualizo este artículo o escribo la segunda parte. Prefiero eso a inventar una experiencia que no tuve.

Si estás en el mismo punto que yo, el resumen es este: primero averiguá a quién le facturás, después mirá cómo te paga la plataforma, y con eso claro hacé el alta y habilitá la facturación antes de retirar el primer peso. En ese orden. Yo arranqué al revés (abriendo cuentas y creyendo que no tenía que inscribirme) y perdí una semana.


Todo esto arrancó porque estoy construyendo ClientFlow, un CRM para freelancers para llevar clientes, proyectos y cobros en un solo lugar. Si te sirve el artículo, probablemente te sirva la app.

Dejá de perseguir pagos de memoria.

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